Al escuchar, o leer, el nombre de Andreas Brehme me vienen a la cabeza dos recuerdos:
Su larga melena rubia brillante
Su manejo del tiro a puerta con las dos piernas, algo que lo hacía casi ÚNICO en el planeta fútbol. Yo no recuerdo nadie con esa habilidad tan desarrollada, porque, no es que centrase bien con una y regular con la otra. Es que tenía un guante en cada pie.
Un gol de penalti lo convirtió en mito. Un penalti apodado “el penalti mentiroso” que Andreas anotó en la final de la copa del mundo de Italia’ 90 cuando su selección, Alemania, se enfrentaba a la Argentina de Diego Armando Maradona con resultado, hasta ese entonces, 0-0.
Andreas Brehme nació en Hamburgo el 9 de noviembre de 1960, unos meses después de que unos melenudos británicos revolucionarán la ciudad primera, la música después y el mundo para terminar.
Allí dio sus primeras patadas al balón, en el modesto equipo HSV Barmbek-Uhlenhorst hasta donde jugó en juveniles.
De ahí pasó, en 1980, al FC Saarbrucken, de la 2. Bundesliga SUD* (36 PJ y 3G, con 20 años)
* Entre 1974 y 1981, la 2. Bundesliga de fútbol alemana estaba dividida en dos grupos: Norte y Sur. La 2. Bundesliga Süd era la liga de la mitad sur del país. El ganador de cada grupo ascendía directamente a la Bundesliga, mientras que los segundos clasificados se enfrentaban en un playoff por el tercer ascenso.
En 1981, recala en el 1. FC Kaiserslautern, a la edad de 21 años. Brehme tardó poco en convertirse en uno de los baluartes de la zaga del Kaiserslautern, donde permaneció por cinco brillantes campañas.
Allí participa en su primera UEFA en la que debuta contra el Académica de Sofia búlgaro al que, además, le marcaría su primer gol en esa competición.
En los cuartos de final de esa competición eliminaría a todo un Real Madrid, pre quinta del buitre, con el recientemente fallecido Miguel Ángel a puerta, Camacho, Del Bosque, Stielike, etc. Endosando un asombroso, con los ojos del presente, 5-0 a los blancos en la vuelta, y en casa, remontando el 3-1 de la ida en el Santiago Bernabéu. No ganaron la competición porque otro equipo temible de la época, el Göteborg, eliminó a los germanos.
Con el Kaiserslautern no tocó metal pero estuvo cerca de ganar títulos tanto en la competición nacional como en Europa.
En 1986 cambia de rumbo y recala en el Bayern Múnich donde se encuentra con uno de sus “socios habituales” en la conquista de títulos, otro que pasó por el estadio, Lothar Mathaus.
En su primera temporada con los bávaros ganaría su primera Bundesliga y conseguiría llegar a la final de la Copa de Europa, la Champions League de entonces. Final que perdería contra el Oporto, portugués liderado por Paolo Futre y dirigido desde el banquillo por el “blanquiazul” Artur Jorge.
Un año después el Real Madrid de, ahora si, la Quinta del Buitre los dejaría en el camino de la competición de competiciones europeas de clubes en cuartos de final. Cobrando la deuda que Brehme tenía con los blancos desde la UEFA de 1982.
En 1988 Brehme se lanza a la aventura italiana, el campeonato que mandaba sobre el resto de torneos nacionales europeos y donde la apertura de fronteras se completaba, al menos hasta ese momento, con la llegada del tercer extranjero a las plantillas, se adelanta un año a nuestro querido Oscar Derticia.
El Inter de Milán fichaba a Lothar Mathaus, Andreas Brehme y al goleador argentino Ramón Díaz, que luego llevaría, como técnico a la gloria al CA River Plate. En su primer año gana el Scudetto, en el segundo la Super Copa italiana y el tercero la Copa de la UEFA en una final plenamente italiana que enfrento a los neroazzurri con la AS Roma. La final de esa competición se disputaba a doble partido y el Inter ganaría en el global por 2-1 ya con otro alemán inolvidable en la plantilla en sustitución del “riojano” Ramón Díaz, Jurgen Klinsmann.
La temporada 91/92 el equipo de Brehme terminaría octavo en la competición nacional y caería en primera ronda de la copa UEFA contra el débil Boavista de Portugal. Para el se acababa una epoca y debía buscar nuevos retos, ya con 31 años cumplidos.
SU TEMPORADA, O CASI, EN ZARAGOZA
Andreas Brehme aterrizó en Zaragoza el verano de 1992, el mismo de los JJOO de Barcelona y de la Exposición Universal de Sevilla, la de Curro.
Fue un fichaje tan inesperado como impactante. En Relevo podemos leer que “Antes de la explicación deportiva y económica, en la decisión de Brehme se intuía una motivación personal: la mujer de Brehme era natural de Utebo, localidad a escasos kilómetros de Zaragoza. Pero él pronto la restó importancia. "Mi mujer no ha influido. Estaba bien en Italia, pero antes de ir a Alemania prefería España". No influyó, pero sí.”
Brehme dejaría a todos atónitos en la Rueda de Prensa de presentación en la Romareda ya que dijo: "Si he fichado por este equipo es porque no he podido hacerlo por el Barça, ya que Johan Cruyff no ha podido desprenderse de Richard Witschge, ni por el Atlético de Madrid, con el que tuve contactos a través de Bernd Schuster. No fui al Sevilla porque su potencia es inferior al Zaragoza, aunque me ofrecían más dinero”.
Pasaría esa temporada por el Heliodoro Rodriguez Lopez chicharrero. Sería el 8 de noviembre de 1992, un día antes de cumplir 32 años. Jornada 10 del campeonato liguero. El naciente “Tenerife de Valdano” contra el Real Zaragoza de Víctor Fernández.
Brehme salió titular jugando en el centro del campo y disputaría 68 minutos como pivote defensivo, a lo Lahm con Guardiola en el Bayern, dando un recital. 2-2 acabaría el choque donde si bien Brehme no marcó el nombre de nuestro CD Tenerife no se le olvidaría.
EL FIN EN UNA CHARLA
La estancia de Brehme en Zaragoza, eso sí, duró menos de lo que a todos les hubiera gustado. Un incidente con Víctor Fernández hizo que la aventura en la capital mañana no terminara de la mejor manera. Fue en una charla previa a un encuentro de Liga que el Zaragoza iba a jugar con el Tenerife. Jornada 29 tras perder 4-0 con el Real Madrid.
Andoni Cedrún guardavallas zaragocista de la mejor época del club aragonés recordaba en estos días: "Él ya no se veía jugando de lateral izquierdo porque eso implicaba un mayor esfuerzo y un mayor recorrido, y por la lesión de Darío Franco, Víctor Fernández le había puesto como pivote defensivo. Él estaba muy gusto jugando por delante de los centrales, haciendo unos pases de la hostia con ese golpeo de balón que tenía… Estaba recibiendo muchos elogios. Él estaba a gusto, pero todo se torció después de una charla"
Continúa: "Víctor Fernández empezó a escribir en la pizarra los nombres de cada uno y Andreas vio que ponía su nombre en el lateral izquierdo. Brehme le dijo que no jugaba ahí. Víctor borró su nombre y puso el del Lizarralde. Pero bueno, la reunión siguió, luego fuimos a comer y cuando estábamos tomando el café, nos dijo que se iba de la concentración", recuerda todavía con cierta incredulidad Cedrún. "Alguno le incitaba y le decía: 'No tienes cojones' No le conocían. Se levantó, se fue a la habitación, cogió la maleta y se fue".
En ese momento se terminó el matrimonio entre el Zaragoza y un campeón del mundo como Brehme. Unos días más tarde se conoció que las dos partes habían llegado a un acuerdo y que el alemán se desvinculaba de la entidad zaragozana cuando aún le quedaba un año de contrato. "Fue una pena, pero no había justificación ninguna a su comportamiento", lamenta el ex cancerbero del Zaragoza.
GENIO Y FIGURA EL ALEMAN
CAMPEÓN DEL MUNDO, Y GOLEADOR EN UNA FINAL DEL MUNDIAL QUE PASÓ POR NUESTRO CENTENARIO ESTADIO.
PERO ¿SÓLO EL?
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¡Hola! Si has llegado aquí te damos la bienvenida a tu nuevo canal de fútbol con contenido sobre el CD Tenerife.
En este blog te hablaremos de jugadores, partidos, entrenadores, presidentes, árbitros, anécdotas, goles e historias que tienen que ver con el equipo de tu vida.
Casos como el de Fernando Redondo, de quién tomamos el nombre para nuestro blog, jugador de fútbol argentino que deslumbró a todo el planeta en la década de los 90`s e inicios del siglo XXI en equipos de gran repercusión como el Real Madrid, el AC Milán o la selección absoluta argentina.
Campeón de la Liga en España e Italia, Campeón de Copa Italia, Campeón de la Champions League con dos de sus equipos, Campeón de la Supercopa de España, que enfrenta a los ganadores de la Liga y de la Copa de SSMM el Rey, ganador de una Copa América de Selecciones y una Copa de Confederaciones con Argentina y hasta de una Copa Intercontinental, con el equipo blanco.
Bendecidos por un error burocrático.
Fernando Redondo era en el año 1989 pretendido por los grandes clubes de la Argentina, River Plate y Boca Juniors, y equipos del, en aquel entonces, potentísimo "Calcio" italiano. Solo la iniciativa y tenacidad del secretario técnico del CD Tenerife, Santiago Llorente, pudo hacer posible que el centrocampista con mayor proyección de Argentina, desde la irrupción de Diego Maradona, recalara no en esos reputados clubes sino en un pequeño equipo recién ascendido a la Primera División del fútbol español.
¿Cómo fue posible que el "pequeño" CD Tenerife fichara a este talento argentino?
En junio de 1990 Fernando Redondo tiene 21 años. Es el "5" de Argentinos Juniors, el mítico equipo con el que debutó en el fútbol profesional el "D10S" del fútbol argentino (y posteriormente napolitano) Diego Armando Maradona.
Debido a su constancia en los estudios, compagina su desempeño como futbolista profesional con sus estudios de Ciencias Económicas, no había fichado por ninguno de los grandes clubes "bosteros" que ya pugnaban por su fichaje.
En esos días su club tiene 20 días, desde que Fernando jugase su ultimo partido oficial que se disputó el 20 de mayo ante Chaco For Ever, para comunicarle de manera oficial la renovación de su contrato, hecho este que hubiera beneficiado pingüemente a Argentinos Juniors que ya negociaba su traspaso a River Plate por una cantidad millonaria.
Redondo está en la misma situación que otros tres jugadores de su club, Rudman, Ballarino y Villasenín, que denuncian la situación ante la justicia ordinaria. Ya que Argentinos Juniors comunica la renovación pasados 16 días del plazo límite y, por esto, los retiene ilegalmente.
El Sindicato de Futbolistas Argentinos consigue paralizar la competición ante la pasividad de la AFA (Asociación de Fútbol Argentino equiparable a la Federación de Fútbol de aquel país). Se llega a pedir la intervención del Presidente de la Republica Argentina, Carlos Saul Menem, para que ese parón acabe y vuelva el fútbol al apasionado país de la Patagonia.
El 15 de agosto la AFA se pronuncia y dicta la libertad de los futbolistas Rudman y Redondo. En ese momento el Presidente del CD Tenerife, Javier Pérez, inicia las negociaciones con el agente del futbolista, que influenciado por su familiar Jorge Solari, y el 17 de agostoanuncia la contratación de Fernando Carlos Redondo Neri por el club chicharrero y de ahí en adelante comienza la historia que lo convirtió en Leyenda.